La Dama Indignada

La Dama Indignada

domingo, 10 de noviembre de 2013

Autor: Amadeo Modigliani. Título de la Obra: Retrato de Jeanne Hébuterne.

Amedeo Clemente Modigliani (Livorno; 1884 - París; 1920) fue un pintor y escultor italiano, perteneciente a la denominada Escuela de París.
Artista bohemio, en su vida hubo estupefacientes, alcohol, mujeres, pobreza y enfermedad, y sólo alcanzó la fama después de muerto.

Era bajo y adicto a los excesos, pero tremendamente exitoso con las mujeres. Aunque a muchas las maltrató, incluso físicamente, ninguna le olvidó y todas le amaron intensamente. Dos de ellas se suicidaron, una cuando el pintor la abandonó y otra (Jeanne Hébuterne), su verdadero amor, al morir éste, a los 35 años. No en vano fue apodado "El Maldito".

Una ambiciosa exposición de sus desnudos y retratos revela cómo veía Amedeo, el mundo de desenfreno que le rodeaba.
El título de ésta obra es: Retrato de Jeanne Hébuterne. Los rasgos típicos del pintor: largo cuello, rostro ovalado y ojos, normalmente sin pupila, ésto aumenta el aspecto fantasmagórico, no de individuo.







Autor: Egon Schiele. Título: La muchacha y la muerte

Egon Schiele, (Tulln an der Donau, Austria, 1890– Viena, Austria, 1918), fue un pintor y grabador austriaco contemporáneo y discípulo de Gustav Klimt.
Fue uno de los grandes artistas figurativos del siglo XX que conformaron lo que se conoce como expresionismo austriaco. 

Su vida fue bastante misteriosa: de talento muy precoz, murió a la temprana edad de 28 años. A pesar de su corta vida, su obra es muy numerosa: unas trescientos cuarenta pinturas y dos mil ochocientas entre acuarelas y dibujos. Entre su obra creativa figura poemas y experimentos fotográficos. Su particular estilo le situó entre los movimientos expresionistas, especialmente de la Secesión de Viena, con una tipología muy personal.

Schielel tenía una relación amorosa con Wally, pero decidió contraer un matrimonio más "ventajoso" con una chica burguesa. En el año de su casamiento de 1915, Schiele realizó la pintura La muchacha y la muerte, en el que representó un abrazo desesperado entre una pareja, sobre un paño arrugado blanquecino, que representa un lecho mortuorio, las figuras están como flotando sobre la superficie.

Se reconoce al propio pintor en la figura masculina y a Wally en la femenina, el gesto de ella abrazando con sus manos y los dedos casi separados al hombre, mientras éste parece que la está apartando con su mano derecha, muestra la tensión de una aproximación a la vez que un distanciamiento insuperable. Fue la despedida de Schiele a la pérdida de Wally causada por su matrimonio.




Autor: René Magritte. Título del cuadro: El hijo del hombre

¿Os habéis preguntado alguna vez lo que quiso decir el autor de ésta obra? René Magritte ,pintor surrealista, declaró: todo lo que estamos viendo esconde otra cosa, nosotros siempre queremos ver lo que está escondido por lo que vemos, pero es imposible. Los humanos esconden sus secretos demasiado bien. 
Título: El hijo del hombre.
*Hombre anónimo:Magritte pintó éste cuadro como autorretrato, aunque el personaje está representado de forma anónima ya que su rostro está tapado con una manzana.
*Niebla: el mar y el cielo nublado están a las espaldas del personaje. Aunque Magritte negaba que su pintura tuviera simbolismo, pero se le considera surrealista. Los surrealistas tenían a Freud como referente para expresar los sentimientos ocultos y el inconsciente, como si fuera un sueño, así la niebla podría simbolizar el estado anímico del personaje.
*Manzana: según los teóricos representa la tentación.
*Bombín: el bombín, la manzana y el hombre trajeado son elementos normales en las composiciones de Magritte.
El artista hizo el cuadro para denunciar lo facil que es para nosotros rellenar lo que no conocemos. El hombre para él tiene muchas cosas que no da a conocer, que se tapan, al igual que en el cuadro.




sábado, 9 de noviembre de 2013

Autor: M.C. Escher. Título: Lazos de Unión

M.C Escher.
Artista holandés que vivió de la economía de sus padres hasta los 53 años, cuando empezó a vender muy bien sus obras, terminó sus últimos años con una excelente economía.

Como artista, M.C. Escher resulta difícil de clasific
ar. Se han hecho múltiples interpretaciones de sus obras, pero la realidad es que Escher no tenía grandes pretensiones ni mensajes que transmitir, sino que básicamente plasmaba lo que le gustaba. No basaba su trabajo en los sentimientos, como otros artistas, sino simplemente en situaciones, soluciones a problemas, juegos visuales y guiños al espectador. Visiones, en ocasiones, que le sobrevenían por las noches, que pasaban por su imaginación y que creía merecedoras de ser plasmadas en sus cuadros.

Él mismo reconocería que no le interesaba mucho la realidad, ni la humanidad en general, las personas o la psicología, sino sólo las cosas que pasaban por su cabeza. En cierto modo era alguien introvertido, dicen incluso que de trato difícil, que prefería crear su propio universo.

Los expertos coinciden, y es bastante evidente examinando la mayor parte de sus obras, en que una de sus principales características es la dualidad y la búsqueda del equilibrio, la utilización del blanco y el negro, la simetría, el infinito frente a lo limitado, el que todo objeto representado tenga su contrapartida

Título de ésta obra : Lazos de Unión
Sobre ésta obra podemos preguntarnos: ¿Es una persona un conjunto de bucles extraños que activan un modo de pensar a partir de patrones? ¿Es posible que los bucles se interrelacionen entre varias personas? ¿Un jugador puede ser considerado como un metabucle recursivo y autorreferente? En definitiva, ¿Es posible lo que insinúa esta litografía de Escher: Lazos de Unión (1956) Esta reflexión nos lleva a establecer y explorar la hipótesis de que una organización es un conjunto de bucles extraños que que vincula distintos niveles de historia de la muerte de su padre dentro de la obra de teatro donde él es un personaje.
¿Quién crea a quién? En lo que se refiere al fenómeno de la recursividad, lo que nos interesa hacer ver es que los hechos y patrones se pueden repetir a distintos niveles del conjunto de bucles extraños, a pesar de no ser, éstos hechos, exactamente los mismos. La interrogante clave en este nivel de reflexión es:
¿Cuándo son similares dos formas o cosas?



Autor: Camille Claude. Título de la obra: La implorante

Camille Claudel, escultora. Todos conocemos a Rodin, pero no todo el mundo conoce a Camille, fue su amante y musa durante muchos años y lo que es peor, su ayudante.. él tenía otra relación y nunca la dejó por Camille, finalmente abandonó a Camille y ella destrozó casi toda su obra sumida en la locura, terminó sus días en un psiquiátrico. 
Se dice que muchas de las mejores obras de Rodín fueron realizadas por Camille. Para mí es fántástica. Esta es una de las más famosas: la implorante. Representa a Rodín y su compañera tirando de él y abandonando a Camille.




viernes, 8 de noviembre de 2013

Autor: Manet. Título: El Desayuno en la hierba


De todos los artistas de su tiempo, Manet era quizás el más contradictorio. Aunque se le consideraba un personaje controvertido y rebelde, Manet se pasó casi toda su vida buscando la fama y la fortuna, y lo que quizás sea más importante, un pintor que ahora es aceptado como uno de los grandes, solía mostrarse inseguro de su dirección artística y profundamente herido por las críticas hacia su obra.Tuvo que esperar al final de su vida para conseguir el éxito que su talento merecía. Se le clasifica dentro de los impresionistas.
Édouard Manet nació en París el 23 de enero de 1832, en una familia acomodada.
En 1863 contrajo matrimonio con la pianista holandesa Suzanne Leenhoff, con la que mantenía relaciones desde 1850. A pesar de la boda, el que casi con seguridad era su hijo, León, nacido en 1852, siguió llevando el apellido de la madre, y pasando por hermano de ésta.
Hacia 1880, su salud empezó a deteriorarse a causa de un problema circulatorio crónico, que no mejoró a pesar de someterse a tratamientos de hidroterapia en Bellevue. En esta época fue reconocido su talento con una medalla de segunda clase concedida por el Salón, y fue nombrado también Caballero de la Legión de Honor.En 1883, a causa de su enfermedad circulatoria crónica, le fue amputada la pierna izquierda y diez días más tarde falleció a los 51 años de edad.
El Desayuno en la hierba fue presentado por Manet al Salón de París de 1863 con el título de El Baño. El jurado lo rechazó, considerando vencedor el Nacimiento de Venus de Cabanel.
Manet pareció inspirarse en una jornada de baño en el Sena para realizar un desnudo en un paisaje. Empleó a su modelo favorita, Victorine Meurent, para la joven desnuda de primer plano, acompañada del escultor holandés Ferdinand Leenhoof.

En la zona de la derecha se sitúa Gustave, el hermano del pintor. Al fondo observamos el Sena y otra joven que sale del baño. Victorine ha colocado sus vestidos a la izquierda, junto a una cesta de fruta. 
Por supuesto resulta chocante el contraste entre la desnudez de la joven y los dos hombres que la acompañan, siendo ésta la gran novedad de la imagen.
Un fuerte foco de luz incide directamente sobre el grupo, sin apenas crear sombras, apreciándose aquí la influencia de la estampa japonesa. Al fondo Manet recurre al abocetado que caracteriza sus primeras escenas, quizá para marcar la sensación de profundidad y de aire, como hizo Velázquez, uno de sus pintores favoritos. Manet empleó como modelos en esta obra el Concierto campestre de Tiziano y las escenas galantes de Watteau. Resulta interesante mencionar el excelente dibujo del que siempre hará gala el artista, aprendido en el taller de Couture y en las largas sesiones del Louvre copiando a los clásicos.
Este cuadro obtuvo la repulsa unánime del público y la crítica. sólo lo aceptaron y comprendieron sus compañeros los jóvenes pintores del momento. Lo que escandalizó no fue el desnudo en sí, sino el modo de presentación con vestimentas modernas y un cuerpo femenino vulgar, lejos de la perfección.
Los críticos de hoy dicen que con ésta actitud "se hizo evidente la hipocresía moral de la época."





jueves, 7 de noviembre de 2013

Autor: Alberto Durero. Título: La Liebre

Alberto Durero es uno de los artistas más famosos del Renacimiento alemán. En su producción abundan pinturas, dibujos, grabados y escritos teóricos sobre arte.Nació el 21 de mayo de 1471 en Nüremberg, Alemania. Era hijo de Alberto Durero el Viejo y Barbara Holfer. La pareja tuvo dieciocho hijos, pero solo tres lograron sobrevivir. Su padre, un orfebre húngaro, fue su primer maestro, enseñándole el oficio de orfebre y joyero, pero pronto comenzó con su etapa de pintor. Se casó, pero no tuvo hijos. Se conoce mucho más su obra que su vida privada.

La Liebre presenta una imagen tan atractiva que cuesta dejar de mirarla aunque no se sepa explicar muy bien el por qué. Contra la opinión antaño generalizada, esta acuarela no se trata ni mucho menos de un simple dibujo científico pese al derroche de meticulosidad exhibido por Durero. Al contrario, la magia de esta obra reside en que la luz dorada que ilumina al animal desde la izquierda proyecta una fantástica sombra tan desconcertante como peculiar. Esa luz, que parece poner de relieve la punta de todos y cada uno de los pelos, acaricia la oreja plegada e infunde vida al ojo. 


De esta manera, y de forma tan extraordinaria como original, da la sensación de que es el propio animal quien contempla al espectador y no al contrario. Toda la minuciosidad del hijo del platero queda aquí manifiesta con unos meticulosos trazados del pelaje del animal que evidencian prolongados períodos de observación y que conectan directamente con el arte de los primitivos flamencos nórdicos aunque, eso sí, teniendo en cuenta que estamos hablando de otro tipo de técnica, la acuarela, frente al óleo. Precisamente, el hecho de que esta singular obra de arte esté plasmada en papel concede un todavía mayor relieve a su impecable factura. En pocas ocasiones podremos contemplar tanta excelencia en tan reducido soporte, tanto derroche de creativa personalidad en una simple hoja de papel. Su observación directa multiplica los admirables efectos desatados en base a una sencilla ilustración.

El 8 de marzo de 2005, la famosa Liebre de Durero llegó al Museo del Prado, junto con casi un centenar de obras, como consecuencia de un convenio firmado con la Albertina vienesa. La polémica estuvo servida desde el primer momento, ya que la televisión austríaca denuncia que el préstamo temporal es del todo ilegal. El original de la obra estuvo expuesto sobre bajas condiciones lumínicas durante todo el período en que duró la exposición para evitar su deterioro, pese a que en un primer momento se adoptó una solución de compromiso en la que dicho original estaría sólo expuesto durante cuatro semanas para ser luego reemplazado por una réplica. La afluencia de público al Museo del Prado hasta el 29 de mayo, fecha de la clausura de la exposición, fue de las mayores que se recuerdan. Todo el mundo se quedó boquiabierto al contemplar la famosa Liebre. No podía ser de otra manera, claro está.
Se dice que Durero realizó ésta obra y muchas otras con un pincel de un solo pelo.